

Abordamos en este número uno de los temas más polémicos (al menos en España): La Monarquía. Y qué mejor publicación que El Estafador para hablar de este espinoso tema, por el que publicaciones hermanas y mayores como El Jueves han tenido que vérselas con jueces, medios de comunicación y demás estructuras serias y decimonónicas… Nosotros, por nuestra parte, al igual que lo hacen las Casas Reales, vamos ampliando la familia y nos ha nacido el Señor Morsa (Gabriel Bravo), que a partir de este número pasará a perpetrar colaboraciones escritas desde su sección: «El Rincón del Señor Morsa». Además, en este número tenemos de invitado-estafador a Decur, dibujante que tiene este blog: Decur
Y atención, amigos y amigas lectoras, porque volvemos a sortear entre todos vosotros 10 cómics (amigablemente cedidos por la editorial Blur) de Javirroyo: 10 libritos de LA CEBOLLA ASESINA (Sexo Mentiras y Armas de Destrucción Masiva)… Para ello deberéis responder en los comentarios del presente post de EL ESTAFADOR en el blog) a la siguiente pregunta: ¿En qué ciudad mexicana le dió a Javirroyo por cantar de forma pésima una jota aragonesa?
¡¡¡Los 10 primeros que respondan la pregunta correctamente se llevan libro!!! Hala, ¡¡¡a participar!!! ¡¡¡Denle a google!!!

Hace unos días leí en el periódico que Juan Carlos y Felipe no pueden viajar juntos en un avión, no porque se lleven mal sino por una cuestión de Estado. Si fueran juntos, en caso de atentado o accidente España se quedaría sin monarquía. Esto me hizo pensar en esa larga prole; hijos y hermanas, nietos y sobrinos, y sobre todo en la consorte, que podrían reinar si estos perecieran. Con lo que no llegué a entender la cuestión de estado, porque o el estado es echado a la antigua o no les gustan las mujeres.
Pocas páginas después en otro artículo los científicos afirmaban que España se habría convertido en un desierto en el año 2100, fruto del efecto invernadero. Escasos lugares del norte de España se mantendrían más menos como ahora. Imaginé que toda esa inmensa prole de vástagos de rancia alcurnia convertidos al islam, vivirían en jaimas, tendrían un harén con lo que se multiplicarían infinitamente, hasta poblar España de pequeños reyezuelos autoritarios, que lucharían unos con otros y de nuevo volvería a empezar todo.
Al cerrar el periódico vinieron a mi mente aquellas palabras de otros tiempos: Ni dios, ni patria, ni rey. Las viejas palabras son tan de verdad. Lo demás son cuentos.
¡Viva la república!
Bravo Trujillo
Decur
Juanjo Sáez

Javirroyo
Pepo Pérez

Liniers

Tute

Susipop


Troche

Mireia Pérez

Joaquín Reyes


























