


Arrancamos esta semana con un Especial Espacio en EL ESTAFADOR. Otra de esas palabras tramposas que nos hemos lanzado a nosotros mismos sin saber si la colaboración para el presente ESTAFADOR iba a estar relacionada con el espacio interestelar (el cosmos), o el espacio por el que nos movemos (las referencias espaciales, etc…). Así que os presentamos un ESTAFADOR de los más ambiguo (como una expresión en sí misma de la estafa), con colaboraciones acerca del espacio en diferentes sentidos… Y para terminar de liarla, Troche, el encargado de hacer la portada de esta semana, se lió e hizo la portada sobre EL UNIVERSO, así que también tenemos dos portadas: la del universo, y la corregida, donde pone espacio. ¡Todo es una estafa! Excepto la viñeta de Hola Por Qué (visitad su flickr), invitado de esta semana, que no se la ha querido jugar y…. bueno, mejor leérselo, que si lo cuento no tiene gracia.

Nunca me había preguntado porqué se relacionan algunas variables que de por si podrían permanecer indepedientes. Por ejemplo, ¿por qué tiene esa relación tan estrecha la velocidad, el espacio y el tiempo? Como indica su fórrmula física el espacio es igual a la velocidad por el tiempo: E=VxT. Si te detienes a pensar en el espacio como problema, te vienen a la mente vehículos que van de un lugar a otro, como esa bicicleta bicicleta que está muy preocupada con su recorrido. Una bicicleta va a una velocidad de 100m/s ¿Cuál será su recorrido en una hora? Estos problemas anodinos parecen insignificantes comparados con lo que realmente nos preocupa: el amor, el dinero, la salud. Sin embargo, aparecen de nuevo esas tres variables que podríamos resolver de esta manera, Amor= Dinero x Salud. Si todo fuera tan fácil y si todo se redujera a fórmulas matemáticas la vida sería gris, tan absurda como relacionar la velocidad y el tocino. Lo maravilloso de la mente humana es que cuando se nos plantea un problema como el de la bicicleta, además de poder solucionarlo podamos durante el espacio de tiempo que utilicemos para resolverlo imaginar la bicicleta, el camino por donde va, y claro, convertirlo al fin en una aventura.
Esto me ha recordado otro famoso triunvirato: el padre, el hijo y espirítu santo, y a preguntarme como siempre quién demonios es el espiritu santo. Si pudiéramos relacionar todo este conjunto de triades: la velocidad, el padre, el amor; el hijo, el espacio, el dinero; el espiritu santo, el tiempo, la salud, seguro que podríamos construir una gran novela.
Lo más increíble de todo es que el espacio puede ser un lugar donde expongan cojines con pollas erectas bordadas y donde una vieja hippy venda galletas de marihuana, mientras alguien te dice que se va a vivir a Berlín. Tres eran tres las hijas de Elena, rubia, castaña y morena. Y esto no lo averigua ninguna ecuación.
Bravo Trujillo
Hola Por Qué

Juanjo Sáez

Javirroyo

Pepo Pérez

Liniers

Tute

Susipop

Martirena

Troche

Mireia Pérez

Joaquín Reyes

























