La masa avanza como un río que arrasa con todo a su paso. Los expertos aseguran que esta misma noche acabará llegando al mar. No paran de aparecer nuevas bocas, algunas de estilo hawaiano. el rugido es ensordecedor, el aire es irrespirable y sube la temperatura. Un manto cubre el sualo con los restos y los equipos de limpieza trabajan a marchas forzadas. Los vecinos temen no tener adonde ir. El fenómeno nos deja con imágenes tan espectaculares como desoladoras. Ñas autoridades locales han pedido ya que se declare zona catastrófica. Gracias onofre, retomamos la conexión y estaremos atentos ante cualquier última hora que pueda acontecer en este súper botellón.